Me congelo.
Y los dedos se entumecen de tu ausencia.
Y hay charcos en la calle y hay distancia.
Ese olor se va alejando de a poquito.
La resaca de la lluvia y de no estás.
Ahí humedad, hay humedad, ay humedad.
Con el agua se deshacen no/me/olvides/.
Otras cosas también se deshacen.
Los puchos desarmados en el piso,
las hojas pálidas de los árboles
y otras hojas que de mis manos a tus manos.
Hay un mundo que duele y está doliendo.
El paisaje es estatua y sos espejo.
Las ventanas que se empañan y mis ojos.
Las palabras que se vuelan y no vuelven.
Y vos paloma, marioneta móvil.
Una piedra fue descanso y ya no es nada.
¿Qué tan lejos anidaste del abrazo? (¿Qué tan lejos?)
Y mi boca de tu boca y el cielo se grisacea y ya no hay puente.
Llueve porque es otoño o es otoño porque llueve?
Nacho Sanchez®
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